Casa La Solé es una casa tradicional de Abrucena, un pueblo construido en una pendiente de una ladera de la cara norte de Sierra Nevada. La casa se ubica en la parte alta del pueblo, y es por ello que desde esta privilegiada posición se aprecia la magnífica vertiente de Sierra Nevada, cuya cumbre permanece nevada desde los meses de otoño hasta pasada la primavera, además de los pueblos de Abrucena, Abla y Fiñana.

La casa ha sido restaurada al estilo alpujarreño para ofrecer una experiencia de lo auténtico combinada con el comfort actual. Sus anchos muros de piedra, que llegan a veces a un metro de espesor, constituyen un sistema térmico inmejorable ya que conservan el calor en invierno, a la vez que aislan del mismo en temporada estival. Todo esto, combinado con modernas tecnologías como el internet inalámbrico wi-fi, hacen de la casa un lugar idóneo para relajarse durante unos días.