El Cortijo Abruvilla, adosado a la cortijada, fue restaurado en 1.999 respetando los estilos tanto arquitectónicos como decorativos de esta zona. Así, la fachada está construida con pizarra de la zona y el interior decorado con aperos de trilla, labranza y forja antigua. Tiene una superficie de casi 80 m².
Se abastece con energía solar, respetando así el medio ambiente.
Está dotado de un aislamiento térmico contra el frío y el calor, que ayuda además a mantener el calor en el interior en temporada de invierno. Por la distribución de las habitaciones, desde el salón, el calor se distribuye uniformemente a todos los dormitorios.
El cortijo ofrece una capacidad de 10 plazas distribuidas en tres dormitorios. Los tres dormitorios tienen cama de matrimonio, dos de ellos tienen además una cama de plaza y media cada uno, y el tercero tiene además dos camas individuales. También tenemos camas adicionales para cuando sea necesario. Está equipado con ropa de cama para verano e invierno.
El salón contiene una enorme chimenea, que sirve de calefacción para el resto de las habitaciones, una alacena o basal, y televisión. La cocina dispone de agua caliente, frigorífico a gas y todo el menaje de cocina. También existe un baño y un recibidor.
